viernes, 11 de mayo de 2007

Maternidad y diabetes.


Hoy seguiré hablando sobre las madres y la diabetes y por lo tanto me toca hacer mención sobre una excelente publicación mexicana con carácter bimestral –la quisiéramos recibir al menos cada mes-, que contiene información de primera línea sobre diabetes. Me refiero a la revista Diabetes Hoy, órgano oficial de comunicación de la FMD (Federación Mexicana de Diabetes). Esta revista se publica en dos versiones simultáneas, la dirigida a pacientes con diabetes con lenguaje coloquial y sencillo y la edición médica – científica, con artículos dirigidos a profesionales de la salud y escrita en ese lenguaje arcano que se usa en dichos medios. Ambas son excelentes y con información útil y actualizada.

Precisamente en el número correspondiente al bimestre mayo – junio de este año y que me acaba de llegar, encuentro el interesante artículo intitulado “Cómo ser mamá y evitar el descontrol en el intento”, artículo firmado por Rogelio Pineda Rojas, coordinador editorial de la revista.

El artículo nos refiere información interesante, como que mientras que solamente una de cada cien mujeres que se embaraza tiene diabetes preexistente al embarazo, de tres a siete de cada cien desarrolla DG (diabetes Gestacional), durante el embarazo.

Si en esta etapa, que ejerce enormes demandas de tipo hormonal, nutricional y físico al organismo femenino se pierde el control de las glucemias, existe un incremento al riesgo en el bebé de tener alguna o varias de las siguientes condiciones: Aborto espontáneo, nacimiento prematuro (antes de las 37 semanas); defectos congénitos del tipo cardiaco, cerebral o de médula espinal; Macrosomia (Bebé de gran tamaño con peso superior a los 4 Kg.); ictericia, problemas respiratorios; nacimiento sin vida; riesgo de desarrollar obesidad y diabetes a partir de la adolescencia. Sin embargo, estos problemas potenciales pueden verse reducidos o eliminados gracias a la medicina moderna y si hay un cuidado desde unos tres meses previo al embarazo y durante toda la etapa de gestación ejerciendo un control de la glucosa, realizando ejercicios adecuados y regulando el plan de alimentación de acuerdo a las diferentes etapas de este proceso.

Es importante aclarar que en condiciones normales, la DG aparece principalmente durante la segunda mitad del embarazo, por lo que dependerá del tipo de diabetes la medicación de control que se debe recomendar. A las mujeres con DM1 o DM2 que se controlan con insulina, probablemente requieran más y la cantidad se deba ir modificando conforme avance el embarazo. Las que tienen DM2 y se controlan con hipoglucemiantes es probable que se les suspendan éstos y se les prescriba el control con insulina y las que desarrollen DG, requerirán insulina, posiblemente combinada con algún hipoglucemiante oral.

Para el caso de la DG, hay factores claros que predisponen o anticipan su posible ocurrencia, como son: DG en embarazo anterior; más de treinta años de edad; sobrepeso o tendencia a subir excesivamente durante el embarazo; haber tenido un paro previo con bebé muy grande o producto sin vida en parto anterior; factor genético por pertenencia a alguno de los grupos raciales con mayor incidencia, como mestizo latinoamericano, que constituye mayoría de la población en México.

Por ello, no importa cual sea el tipo de diabetes que se tenga al momento del embarazo; siempre habrá la posibilidad de llegar a un término feliz si se sigue un cuidadoso monitoreo y control con algunos cuidados extras que, después de todo son los más recomendables para todas las futuras mamás, sean o no diabéticas. Primero, es recomendable planear y desde un trimestre previo al embarazo, llevar un control muy estricto de las glucemias y mantenerlas en el rango de lo normal durante toda la gestación hasta el parto; Si hay sobrepeso, consultar con su médico y revisar su plan de alimentación y de ejercicio, en la medida de alcanzar un ideal para el embarazo; Por supuesto, no olvidar el ácido fólico (vitamina B), desde por lo menos un mes previo al embarazo; Finalmente, la alimentación, el ejercicio y la insulina o hipoglucemiantes deberán irse vigilando y modificando según avance el proceso de gestación para ajustarlos de acuerdo con las necesidades específicas de cada etapa.

Eso es todo, parece complicado, pero es realmente cuestión de quererse, cuidarse y saber que la diabetes no es impedimento para que aquellas mujeres que deseen embarazarse lo hagan y puedan hacerlo disfrutando y sin temor a complicaciones si hay el cuidado adecuado.

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